Sábado, primera hora de la mañana y a mi mamá se le ocurre subir el volumen de su emisora favorita. A ella le gusta iniciar los fines de semana con canciones que le transmitan energía mientras prepara el desayuno. Me acosté tarde ya que me quedé conversando con Gabriel hasta la madrugada sobre series y qué planes teníamos para hoy.
Quedamos en ir a almorzar a un restaurante frente al mar, aprovechando que el invierno se aproxima, queríamos apreciar la hermosa vista que tienen. Desayuné en familia, hice una rutina de ejercicios que vi en YouTube y me di una ducha relajante, escuchando a mi cantante favorito, Fonseca.
Eres el arroyito que baña mi cabaña
eres el negativo de la foto de mi alma
eres agua bendita que crece en mi
cultivo
eres ese rayito que me calienta el nido
El arroyito, Fonseca
Me puse a
escoger la ropa que me pondría, cuando mi madre toca la puerta de mi habitación
diciendo que estaba en videollamada con Fabia. Nos contó que su visita a Lima
se postergaría un poco ya que buscó un trabajo part - time para ocupar su tiempo libre en algo productivo y le
dijeron que podía tener una semana libre en un mes, por ello, tuvo que cambiar
su boleto de avión para el 18 de Julio. Minutos después de haber cortado la
videollamada me eché en la cama mientras revisaba Instagram. Me quedé mirando
el video de una amiga del trabajo cuando mi madre hizo acto de presencia.
-Te buscan, comentó mi madre en el umbral de mi habitación.
Cuando pasé por el pasadizo que dirige a la puerta principal escuché
una risa que me puso un poco nerviosa.
-Tulipanes para una bonita, y
para que veas que me acordé de tu color favorito, son violetas, comentó
Gabriel, con una media sonrisa, mientras me entregaba el ramo de tulipanes.
-Gracias Gabo, no te hubieses
preocupado, respondí, dándole un abrazo que quise darle desde el día en el que
empezamos a salir.
Durante el almuerzo, conversamos sobre cómo nos fue en el trabajo
mientras observábamos el mar y a los pájaros revoloteando en el cielo. En eso, exclamó
que le alegraba que me haya gustado el detalle que tuvo conmigo. Preguntó si me
gustaban las carreras de autos ya que Santiago, su mejor amigo corría en la
Chutana y le agradaba la idea de que sea su acompañante.
-Me encantaría. Siempre veía las carreras en la televisión y será
genial verlo en directo, comenté emocionada.
Al llegar a
casa, mi madre me hizo un interrogatorio para saber cómo lo conocí y me comentó
que le pareció muy simpático. Hoy en día los hombres han perdido esa delicadeza
de regalar flores en las citas, así que, si tienen esos detalles, es porque
realmente le interesas. Le conté que lo conocí en un bar, un día que salí con
Sam y Anny. Desde ese momento, empezamos a frecuentar, intercambiamos nuestros
celulares y llegamos a esta etapa en la que estamos, conociéndonos. Su mirada
reflejaba una gran emoción al ver a su hija ilusionada por haber conocido a
alguien a quien hace su corazón palpitar a ritmos alborotados.
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