DESORBITADA by Thalía Ferreyra

lunes, 14 de febrero de 2022

Cap 4. Nuevo Aspecto

 Al llegar a casa después de mi viaje, mi madre me hizo miles de preguntas sobre cómo que tal era el vestido de Manuela, quién agarró el bouquet y que lugares visité, pero lo que más le interesaba saber era si algún amigo de los novios se fijó en mí, logrando intercambiar nuestros celulares para seguir conociéndonos. Mamá dice que la juventud es un divino tesoro que no dura toda la vida, así que siempre me recomienda que salga con mis amigas que están solteras como yo, que me maquille y me ponga el outfit más lindo para no quedarme a vestir santos como decía mi abuela.

Le conté toda mi travesía en Bogotá y sobre la isla Johnny Cay, que tiene un mar tan cristalino que parece que estamos en una piscina e incluso se pueden ver unos peces que se camuflan al color del agua y también, unas anguilas. Allá todo es tan relajante que no cambiaría por nada esa experiencia.
Cuando ordené toda mi ropa del viaje y puse a lavar lo que necesitaba, vi accesorios que pensé que había perdido o que no usaba hace mucho tiempo. Tenía botas que había olvidado que compré, como también, una casaca de cuero que, según yo, era mi lujo para salir con mis amigas a un bar o reunión.
Voy a la cocina a almorzar y mi madre me enseña una revista que le regalaron en una peluquería con unos looks que están en tendencia, recomendando que color de cabello combina mejor con nuestro tono de piel y que corte según la forma del rostro.

 - Porque no miras qué estilo te queda mejor Maca, creo que un cambio de look no te quedaría nada mal, ¿Qué dices?, comentó mi madre después de servirme su tradicional puré de papas con pollo adobado que prepara todos los domingos.

Si mal no recuerdo, serán unas 3 veces en las que no hemos almorzado eso los domingos; 1) estábamos de viaje en Arequipa, 2) fue mi cumpleaños número 18, por lo cual, decidí ir a Chilis para comer una hamburguesa y 3) ella se sentía un poco mal, por ello, el Dr. le dio descanso médico de cuatro días, lo que para ella significa tender camas, descansar, ordenar lo que se necesita y volver a descansar.
Después de meditarlo bien, decido ir a una peluquería conocida por los buenos productos que utiliza y que, a pesar de funcionar con citas por la cantidad de clientes que tienen lograron atenderme. A pesar de que quería sentirme renovada, les dije que quería cambiar mi largo cabello ondeado por un deflecado que combine con mi cara pequeña y le dé más vida. Me recomendaron que me haga iluminaciones con una tonalidad menos que mi color natural, sin embargo, después de los gastos que hice en mi viaje, les prometí que volvería a visitarlos en un mes.  Mi cambio no fue drástico, pero, me gusta cómo me veo.  

 

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3. Sabrina

    - Jóvenes, para el día jueves deben de traer fotografías de su familia, plumones, goma, tijeras y si pueden, hojas de colores para hacer...