Llego a casa
después de un largo día de trabajo cuando al servir mi cena mi madre me comenta
que Fabia, mi hermana menor va a venir a Lima a visitarnos en unas semanas.
Ella vive en Buenos Aires, viajó en búsqueda de convertirse en una gran actriz,
para lo cual, tiene mucho potencial. Mientras tomo un sorbo de café, le digo
que le organicemos una sorpresa y que le compremos el pie de manzana que tanto
le gusta.
Me baño, prendo mi
laptop e inicio mi sesión en Facebook. Leo unas publicaciones de mis amigos,
hasta que en la opción de mensajes salía que tenía dos nuevos: uno de Sam y
otro de alguien que no estaba en mis contactos, así que le di clic para saber
quién era. “Gabriel Giusti te ha mandado un mensaje, aceptar o eliminar”. Al
leerlo pensé en el chico que conocí en el bar. Me dijo que se llama Gabriel,
pero hay muchos con ese nombre en el mundo. Con esa interrogante decidí
ingresar a su perfil y ver si efectivamente era él.
-Gabriel Giusti: Hola Macarena, soy Gabriel, el chico que
conociste el sábado pasado en el bar. Espero que no te incomode este mensaje.
-Maca Ferrer: Hola Gabriel, que bueno saber de ti. Claro que no me incomoda tu mensaje.
No podía creer lo que estaba pasando;
no imaginé saber de Gabriel tan pronto. El mundo es un pañuelo como dicen. Dos
amigos en común. Me comentó que vio una foto mía con un amigo de la
adolescencia al que no veo hace mucho tiempo y que decidió mandarme una
solicitud de amistad porque le “caí bien”.
Verdad o coquetería, me agradó su espontaneidad, así que decido
arriesgar y seguir su juego. Llamo a Sam y Anny para contarles lo sucedido, por
lo que me recomendaron que intercambiemos número de celular.
Al cabo de dos horas, nos despedimos y
al estar por cerrar mi sesión veo que me mandó un nuevo mensaje. Me pregunta si
tengo tiempo libre para conversar y como no tengo nada que perder, acepto su
idea.
-Maca Ferrer: Hola. Ya por fin
conectada. Hoy tuve un arduo día en la veterinaria pues hubo una operación de
emergencia por un perro que se había atorado con una llave.
-Gabriel Giusti: ¡wow! Que linda profesión tienes, a mí
también me gustan los animales. Tengo un pastor alemán hace cuatro años y un pug
hace uno, el cual le regalaron a mi hermana Nicoletta por su cumpleaños.
-Gabriel Giusti: Soy
Abogado y trabajo en un estudio hace dos años, después de haber regresado de México.
Estuve estudiando una Maestría con un amigo que también es abogado.
-Maca Ferrer: ¡Abogado!
Que interesante. Así que si tengo un problema legal ya sé con quién asesorarme.
Bueno, me tengo que despedir, ya es casi
media noche y tengo que trabajar temprano. Buenas noches...
-Gabriel Giusti: Que descanses Maca, ya estamos conversando.
Por cierto… ¿tienes WhatsApp? Mi número es 942 …….
No hay comentarios.:
Publicar un comentario